otra, otra!

otra, otra!

óptica y ondas (y tiempo) live!

óptica y ondas (y tiempo) live!

hoy día me pasó lo que me pasa a veces

que pasan los días felices y empiezan los días normales

y que la euforia se va en fade out y empieza el fade in de la rutina que no es rutina tampoco nunca desde que decidí que los días iban a ser todos distintos y llenos de vida o de pedacitos.

y cuando pasa eso,

me da algo así como una pena.

estaba elongando en la clase de danza y vi una hormiga que se veía más grande que de costumbre. me acordé de old boy, donde el personaje que se siente solo alucina con hormigas.

pero no me sentía sola en realidad, estaba la caro, el diego, estaba yo y estaba la hormiga.

el viernes en la noche llegué a san antonio y tomé once con papá, la fusa y el anto. después de eso me puse a mirar historietas de liniers con el anto hasta bien tarde aunque no tanto porque él se tuvo que acostar porque al otro día tenía pre (después puso mal el despertador y salió super apurado el sábado y no alcanzó a comerse entero el brownie. consecuencia: lo compartió conmigo después de almuerzo).
el sábado dormí hasta tarde, estuve con la isabel y almorcé con el anto y miramos más cosas de liniers y nos hicimos super fans.
leí un rato y después salí y me junté con el pato en la estrella. caminamos a llo lleo, escuchamos música y hablamos y hablamos y me eché mis audífonos. me acordé de la clui porque el apto tenía sus audífonos ensiliconados antes de que les pasara cualquier cosa (‘el parche antes de la herida’ podría decir el diego que le encantan los dichos populares y la cacha y la espá), entonces es como cuando me enyesaron y la claudia me contó que ella siempre hacía cosas con la mano izquierda por si le llegaba a pasar algo en la derecha.
después de estar con el pato fui a ver a la pancha y vi también al gaspar que es su hijo y está muy grande. le pusieron un pijama de mickey con orejas y todo, la pancha me pareció que estaba bien, fue bacanísimo verla.
volví a la casa, hice un kuchen y varios kuchens miniatura y llegó la carla y salimos de juerga.
en la juerga vi a la clu y después vi a mariano.
volví a casa como a las 6 30, a las 10 sonó el despertador, a las 11 me junté con la margot y fuimos a desayunar a la playa. tomamos té y comimos kuchen.
conversamos mucho, planificamos, como siempre.
almorcé con papá y el anto y la fusa y después mi bro me fue a dejar manejando al terminal.
llegué a la casa y mi tía me tiñó el pelo.
parece que no se nota mucho pero igual es lindo el color.
tomamos once.
me senté en el computador.

como diría cata-ina: soy seca.

Flixster – Share Movies

yo pensaba que con cambiarme oficialmente de ciudad los domingos iban a ser divertíos, o no sé, pensé que iban a ser menos llenos de dudas, menos llenos de ansiedad.

veo que no, los domingos son domingos en todas partes: siempre hay tiempo los domingos pero envasado de una manera extraña y entonces me pasa que no sé qué hacer con él.

los domingos las incertezas se pueden hacer algo grave siendo que hay jueves en que las incertezas son lo más motivante. siendo que hay lunes en que la incerteza la motiva a una a levantarse.

ahora que tengo bicicleta debería usarla, precisamente, los domingos. así tengo tiempo para practicar eso que había que aprender cuando chica para que a una no se le olvidara pero que estoy aprendiendo a los 21. ahora que tengo un jardín podría plantar cositas, podría sacar fotos.

o como hago a veces, partir donde warren a grabar una canción (pero sin que se me quede el teclado en casa esta vez).

y reirme por la tarde y suspirar en la micro por cualquier cosa.

y volver a la casa y, simplemente, asumir que es domingo.

no, ni en cien vidas más lograría entender uno solo de estos últimos días.

cuando escuché quizás por primera vez la canción donde nacho vegas dice eso, supe que me acordaría más de alguna vez de esa frase.

estos meses inexplicables, la lluvia de cosas casas personas preguntas

se parecen, según yo, a las cosas que dice nacho vegas.

el otro día, a propósito, me pregunté cómo no había escuchado antes ocho y medio, del desaparezca aquí, y después me dije casi que qué bueno no haberla escuchado antes.

porque hay pocas canciones que me parecen tan tristes como esa en este momento.

yo no vivo al norte del norte, estoy mas bien al sur del sur, acá no nieva en la playa pero sí hay caminos y callejones.

las canciones de nacho vegas me van a acompañar siempre, yo creo.

cambio.-

natividal-4.jpg

voy a abrir todas las cosas que he hecho

y les voy a insertar un corazón.

y todo  lo que haga, de ahora en adelante,

va a llevar uno adentro;

rojo,

jodido y radiante,

como todo corazón.

que te tenga que caer una madera del cielo misteriosamente para que dejes de hablar cosas de la gente pos paloma.

diosito no existe yo creo pero igual castiga a palos.

hoy día iba en la micro y un paquito le preguntó a un señor que donde se bajaba y el señor le dijo aquí cerca, en diagonal oriente y usté va a la comisaria? y el paquito le dice ‘no, voy al hospital… me acordé que yo también soy ser humano’. yo lo miré con ojos grandes y le sonreí y miré al suelo. él también miró al suelo parece y después al frente.