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Empezamos el viaje pasadas las 3 de la tarde, mi hermana llamó para preguntar por donde íbamos, pero mis amigos recién habían llegado a buscarme.

Se les ocurrió que podíamos acampar por ahí, cuando volviéramos de Temuco, así que se habían puesto a buscar la carpa y todo lo demás.

Daniela traía comida para un picnic grande, dijo, incluyendo un pan hecho por ella y un mantel de cuadritos. Julio venía llegando del norte, el día anterior lo habían invitado a nuestro viaje y aunque no le quedaba mucha plata, no se pudo negar. Camila traía a su perro, no podían separarse por muchos días, dijo, y no nos traería problemas, ella sabía cuidarlo. A nadie le pareció una idea muy buena, pero igual al fabián lo conocemos todos y sabemos que es tranquilo.

Fernando y yo manejaríamos, por turnos de 2 horas cada uno, y la música la decidiría el que manejaba, punto.

Esto era viajar, me iba acordando de a poco: los cerros a los lados, contar los autos rojos, los blancos, fijarse en los colores que tenían las nubes dependiendo de la altura de la carretera, teorizar acerca de los significados subliminales de la señalética, reirse, cantar, planificar, darnos cuenta de cuántas cosas se nos habían quedado.

De pronto nos callamos y duró mucho rato. El fabián dormía y la cuesta era peligrosa. Paramos la música y no habló nadie por unos 7 minutos, más o menos.

Pasada la cuesta, llegábamos al fin a un camino más simple. Pudimos parar por ahí a estirar las piernas y probar el picnic, que no era tan abundante como creímos en un principio, pero no estaba mal.

Por qué nos gustaba tanto viajar, preguntó alguien. Hablamos del camino recorrido y del paisaje en el que estábamos en ese momento. Arriba, un cerro especialmente alto parecía cuidarnos o avisarnos que venían cosas grandes, montañas de premoniciones. Julio molestaba a Camila por un poema que había escrito en el colegio unos meses antes, ambos se reían.

Fernando y Daniela caminaron juntos un rato, de la mano. Yo me tomaba un té, gracias al termo que habíamos traído, y empezaba a sentir frío, frío de sur.

 

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